Desde 2020, se han producido un total de 4112 accidentes de tráfico debido a la congelación de las carreteras, lo que ha resultado en 83 muertes y 6664 heridos. El 78% de los accidentes (3198 casos) ocurrieron en diciembre y enero, y los días despejados o nublados registraron más accidentes que los días con nieve o lluvia.
El ‘Black ice’, una fina capa de hielo que se forma en la superficie de la carretera debido a la nieve, la lluvia y la humedad, es extremadamente peligroso porque es difícil de ver para los conductores. El Ministerio del Interior y Seguridad solicitó el 17 de enero que se tenga especial cuidado con los accidentes de tráfico en carreteras heladas durante el invierno.
Según el sistema de análisis de accidentes de tráfico (TAAS) de la Corporación de Tráfico de Carreteras, el mayor número de accidentes (798 casos) ocurrió entre las 8 y las 10 de la mañana, cuando la temperatura es baja y el tráfico aumenta debido a la hora punta. La tasa de mortalidad (número de muertes por cada 100 accidentes de tráfico) fue más alta entre las 12 del mediodía y las 2 de la tarde, con un ‘3.8’.
Es recomendable verificar el clima y las condiciones de la carretera antes de conducir en invierno. En particular, es importante mantener una distancia segura con el coche de delante, ya que la distancia de frenado puede aumentar hasta siete veces en carreteras heladas. También se deben evitar frenazos bruscos y aceleraciones, y tener siempre a mano cadenas para la nieve y neumáticos de invierno.