La cueva Hwalok en Chungju se encuentra en el centro de la controversia debido a la falta de una institución responsable de la gestión de la seguridad y la ocupación ilegal. Esta cueva, que atrae a 500,000 turistas al año, está expuesta al riesgo de accidentes de seguridad en medio de disputas de responsabilidad entre la ciudad de Chungju y la Oficina de Seguridad de Minas de la Región Central. Además, el Servicio Forestal ha ordenado la restauración de la cueva debido a la ocupación ilegal de bosques nacionales, pero aún no se han tomado medidas.
Aunque la cueva Hwalok se ha establecido como un destino turístico representativo de Chungju, se está operando sin obtener permiso para el uso de instalaciones subterráneas. La ciudad de Chungju afirma que la cueva es una instalación minera y que la Oficina de Seguridad de Minas de la Región Central debe ser responsable de la gestión de la seguridad. Por otro lado, la Oficina de Seguridad de Minas sostiene que la seguridad de la cueva, como instalación de uso múltiple, es responsabilidad de la ciudad de Chungju. Esto ha dejado la cueva en un área gris en términos de gestión de seguridad.
Además, se ha revelado que parte de la cueva Hwalok ocupa ilegalmente bosques nacionales bajo la jurisdicción del Servicio Forestal. El Servicio Forestal se dio cuenta de esto en julio de 2023 y emitió la primera orden de restauración en mayo de 2024. Desde entonces, ha emitido órdenes de restauración y planes de ejecución administrativa en cuatro ocasiones, pero aún no se han tomado medidas sustanciales. La ciudad de Chungju y los operadores de la cueva argumentan que la ejecución administrativa del Servicio Forestal es excesiva.
Desde 2019, se han planteado problemas sobre la operación irregular de la cueva Hwalok, pero la falta de una institución responsable de la gestión de la seguridad no se ha resuelto. Finalmente, este año, el problema se mencionó en la auditoría nacional del Congreso, instando al Congreso a pedir al Servicio Forestal que ejecute la restauración administrativa. Otros destinos turísticos de cuevas en todo el país operan legalmente, lo que hace que la evasión de responsabilidad por razones legales sea poco convincente. La situación de la cueva Hwalok podría ser la última oportunidad para resolver los problemas de gestión de seguridad y ocupación ilegal.